Movimiento Salvemos Río Negro acusa negligencia de autoridades ante proyecto hidroeléctrico

En la comuna de Hualaihué, Carretera Austral-Patagonia norte, se desarrolla un conflicto a partir de un proyecto que busca instalar una central hidroeléctrica de paso en el sector de Hornopirén, donde comunidades y organizaciones se han levantado para generar su paralización.

Por Christopher Cortez

Denny Arriagada, nacido y criado en Hornopirén, comenta a RESUMEN.CL el drama que han vivido las y los habitantes de la localidad durante un año, realizando trámites para impedir la instalación de una hidroeléctrica altamente perjudicial para el ecosistema y ellas/os mismos.

“Siempre hemos vivido en un ambiente tranquilo y armónico, y nos vamos adaptando a los nuevos tiempos y surgiendo. Hoy en día, nuestro principal motor y pilar fundamental de la economía, es el turismo. Acá hay cabañas y campings, y varios nos dedicamos a eso“. Además, agrega que “nos estamos reuniendo como comunidades indígenas y haciendo un trabajo de recuperación ancestral en la medida de lo posible“.

Esto lo corrobora la Asociación Deporte Aventura Newen Leufü, cuyo presidente, Claudio Knopke, comenta que el Río Negro, lugar escogido para la represa, “es un punto turístico importante. Llegan buses con gente a visitar una cascada que hay en el sector“, además de las actividades kayakistas que ellos mismos impulsan en el club para deportistas, turistas y niños/as que allí habitan.  

El conflicto: instalación hidroeléctrica

Este ritmo de vida se vio alterado cuando, en diciembre de 2019, se enteraron de la idea de una nueva instalación hidroeléctrica (sumada a otra ya puesta en la comuna), por lo que la asociación deportiva mencionada lideró una reunión con los empresarios involucrados en el proyecto. 

Martin Richter, director de la empresa italiana Scotta, una de las implicadas, informó en aquel entonces que el proyecto tenía todos los permisos, causando sorpresa en la ciudadanía por no haber sido tomados en cuenta durante el proceso.

Tras esto, y ante averiguaciones del ahora movimiento Salvemos Río Negro, descubren que la declaración de Richter es falsa y no existen tales autorizaciones. “Ahí dijimos “este proyecto no lo queremos” y citamos una reunión más importante para el 30 de diciembre“, comenta Arriagada, quien además nos ilustra sobre la historia reciente de la provincia.

Desde 1998 que grandes fundos y terrenos fueron entregados a empresas extranjeras, y así también pasó con el agua. Varias personas tomaron posesión de estos. Acá la gente no tenía idea de que este recurso se vendía“, expresa quien además es parte de la Comunidad Indígena Kimunpuche. 

Pero el río no solo es trascendental para los ingresos de quienes habitan a su alrededor, sino que también cubre necesidades esenciales producto de la autogestión de la población. “De ese río se saca el agua que toma toda la gente de Hornopirén. Nosotros nos abastecemos a través de un comité, de forma autónoma“, sostiene Arriagada. De la misma forma, generan electricidad con motores, debido a que el pueblo no está conectado al Sistema Interconectado Central del país. Por esto, el dirigente indígena y la colectividad deportiva acusan que el beneficio que aseguran los impulsores de la idea, no es tal, ya que “tenemos energía que cubre a la comunidad, y quieren poner otra hidroeléctrica y no sabemos para donde va a ir destinado lo que se produzca“, juicio que se encuentra respaldado por la Comisión Nacional de Energía. 

“Hay muchas otras formas de producir electricidad y utilizar el agua, cuando este recurso hoy en día es cada vez más escaso. Queremos mejorar lo que tenemos pero no destruir un río”, añade Knopke. Y es que la central planeada es de paso, lo que significa que la construcción conlleva una bocatoma que cortará el flujo 500 metros río arriba del lugar utilizado como captación de agua potable rural, modificando de manera importante su cauce natural, provocando un daño irreversible hacia la flora y fauna, afectando futuras competencias deportivas y generando falta del recurso vital para toda la comuna, tal como lo indica el movimiento en sus redes sociales.

A la reunión del 30 de diciembre, llegó el ahora ex Gobernador de Palena y ex alcalde de Hualaihué –designado en 1980 durante la dictadura de Pinochet- , Osvaldo Oelckers, además de representantes de las empresas involucradas (Hidrotea, Scotta e Hidroenergía Chile Inversiones), la Dirección General de Aguas, el Servicio de Evaluación Ambiental y otros. En ella, quedó demostrado el rechazo profundo de la población a la iniciativa y, además, el propio Richter, quien mintió anteriormente sobre los permisos, reconoció esta vez que no contaban con ellos, pero los estaban tramitando.

A partir de allí, se paralizó todo tipo de faena, hasta que, el 17 de enero del presente, vecinas/os alertaron de trabajos en la construcción de la sala de máquinas (una de las partes que conlleva la instalación), por lo que decidieron cortar la carretera Austral, cuestión que generó rápidas reacciones en autoridades y réplica en diversos medios de comunicación, considerando que los líderes del movimiento indicaron un posible conflicto de interés entre Oelckers y la hidroeléctrica. 

Fotografía: Salvemos Río Negro

El ex Gobernador, acto seguido, aclaró a Radio Biobío que él había renunciado a todas sus empresas antes de asumir en Palena, y que es su familia la que tiene negocios con el proyecto. Harry Jürgensen, Intendente de Los Lagos y militante de Renovación Nacional, en una nueva reunión, ordenó investigar el tema y sostener la prohibición de cualquier obra que avance el emplazamiento. Peor aún, los empresarios responsables se hicieron presentes con un plan completamente modificado, lo cual Arriagada tilda de “gravísimo porque no se dio aviso a las autoridades competentes“. Luego de eso, no han recibido ninguna respuesta formal, manteniendo en vilo a la población.

La Corporación Nacional Forestal, además, cursó una multa a Hidrotea S.A. por “corta no autorizada de bosque nativo, tanto fuera del área autorizada en el plan de manejo, como en el interior, en una superficie aproximada de 0,626 hectáreas“, por lo acontecido en enero. Otro respaldo es el que entregó el propio Ministerio de Salud, a través de la Seremi de Salud De Los Lagos, donde se sostiene que “estas obras ponen en riesgo la calidad, cantidad y continuidad del servicio de abastecimiento de agua apta para el consumo humano para la comuna de Hualaihué“. 

Esto va a sonar chistoso, pero acá en Hornopirén tenemos problemas de crisis hídrica. A los lugares más alejados se les lleva agua todos los días con camiones aljibes. Los ventisqueros y caudales han bajado considerablemente“, comenta Denny Arriagada.

En la misma línea, expresa que la oposición en conjunto seguirá siendo férrea porque “nosotros como ciudadanos nos proyectamos a futuro y queremos preservar esto para nuestra gente, nuestros hijos y nuestros nietos“. “Nos pasan a llevar, nos van a quitar el agua. Molesta bastante la situación“, agrega el presidente de Newen Leufü. 

La decepción es aún mayor porque, si bien en un principio fueron apoyados por la Municipalidad de Hualaihué, e incluso tuvieron un encuentro en Santiago con la Subsecretaría de Medio Ambiente, el Ministerio de Vivienda y Urbanismo le envió un oficio al Director de Obras Municipales para que permitiera la construcción de la sala de máquinas de la central, lo que no fue informado a tiempo a los vecinos, y los llevó a interponer un recurso de protección que, el pasado 9 de noviembre, fue declarado admisible en la Corte de Apelaciones de Puerto Montt. “Estamos buscando que el proyecto se paralice. Queremos que se realice un estudio de impacto ambiental para que se pueda mostrar cuál es el real efecto“, manifiestan desde la Comunidad Kimunpuche.

Sin duda, nadie en la zona dará su brazo a torcer. El sentimiento por paralizar el proyecto, aseguran, llegará hasta las últimas consecuencias, algo valorable considerando la autogestión absoluta con que han realizado acciones, y la unidad que comulgan entre los hombres y mujeres de Hornopirén y Hualaihué, comunas entre las que no suman más de 15.000 habitantes. Saben que no será fácil, porque legalmente los dueños de las tierras tienen derechos propios. Además, tenemos un país con normas medioambientales insuficientes y empresarios que realizan artimañas con tal de resultar exitosos. Pese a todo, sostienen que se debe “respetar lo que dice la gente, porque somos nosotros los que vivimos acá“.

Fuente de información: resumen.cl