A junio de este año, el Servicio de Salud del Reloncaví (SSR) figura entre los cinco con peores resultados en la resolución de listas de espera GES y No GES, de acuerdo a un ranking publicado por el Programa de Salud y Bioética del Instituto Res Publica, el Instituto de Políticas Públicas en Salud (Ipsuss) y el Programa Fiscal del Centro de Políticas Públicas de la Universidad San Sebastián.
Este ranking, que evalúa a los 29 servicios de salud del país, surge en el contexto del récord nacional de pacientes en listas de espera, que actualmente alcanza los 2.5 millones de personas. En el caso del SSR, se observa una caída significativa, profundizando la baja de nueve puntos registrada entre 2022 y 2023, con un total de once puntos menos entre 2022 y 2024. Esta caída lo posiciona en el quinto lugar de los servicios con peor desempeño, según datos de la Subsecretaría de Redes Asistenciales, Fonasa y la Dirección de Presupuestos (Dipres) del Ministerio de Hacienda.
En 2023, el SSR ocupó el penúltimo lugar del ranking, con solo 0.38 puntos, mientras que el primer lugar lo obtuvo el Servicio de Salud Metropolitano Oriente con 0.76 puntos. Para 2024, con datos del primer semestre, el SSR muestra una leve mejora, alcanzando los 0.48 puntos.
El doctor Jorge Acosta, director del Programa de Salud y Bioética del Instituto Res Publica y médico asesor de Ipsuss, explicó que al comparar los resultados entre 2022 y 2024, el SSR ha mostrado una disminución en su rendimiento, principalmente en el número de personas en espera por patologías GES y por intervenciones quirúrgicas No GES. Aunque ha mantenido buenos resultados en la tasa de fallecimientos dentro de las listas de espera No GES, donde se ubica entre los diez mejores servicios, sigue presentando uno de los peores resultados en el número de personas en espera de cirugías.
El estudio también destaca que el gasto por beneficiario del SSR aumentó de 773 mil pesos en 2022 a 815 mil pesos en 2023, y en el segundo trimestre de 2024 llegó a 454 mil pesos. Según Acosta, a pesar de la estabilidad del gasto en comparación con otros servicios de salud, los resultados en la resolución de listas de espera han mostrado un retroceso.