Una niña de tres años, identificada con las iniciales E.P.D., falleció en el trayecto entre Calbuco y Puerto Montt, luego de no recibir atención médica oportuna en el Hospital de Calbuco, pese a haber sido llevada al recinto los días lunes 12 y martes 13 de mayo.
En ambas ocasiones, fue enviada de regreso a su casa. La menor murió a bordo del bus que la trasladaba de urgencia junto a su madre.
Este trágico episodio ha causado conmoción en la comuna y reabrió una herida profunda: Calbuco presenta una de las tasas de mortalidad infantil más altas del país.
Según datos del Departamento de Estadísticas e Información de Salud (DEIS) del Ministerio de Salud de Chile, en 2024 la comuna registró una tasa de mortalidad infantil de 8,3 muertes por cada 1.000 nacidos vivos, cifra que supera al promedio nacional (5,6) y al promedio regional de Los Lagos (5,5).
Estos datos indican que la tasa de mortalidad infantil en Calbuco es más alta que tanto la media regional como la nacional, lo que sugiere la necesidad urgente de fortalecer las políticas de salud infantil en la comuna.
A la falta de atención especializada, como pediatras e internistas, se suma la precariedad en el acceso a servicios básicos: en 2023, el 53,7% de las personas en Calbuco vivía en hogares sin acceso a servicios esenciales, y el 11,9% enfrentaba condiciones de hacinamiento.
Ante este escenario, el alcalde Marco Silva exigió la renuncia inmediata del director del Hospital de Calbuco, Diego Alonso, responsabilizándolo por la falta de respuesta oportuna que costó la vida de la menor.
«No podemos permitir que en Calbuco se sigan perdiendo vidas por la precaria atención medica que hoy tenemos.
Nuestra comunidad está dolida y exige justicia.
He solicitado la destitución del director del hospital porque aquí se actuó tarde y mal. No más indiferencia con nuestra gente”, afirmó.
El edil también criticó duramente a la directora del Servicio de Salud del Reloncaví, Bárbara del Pino, quien hace solo un mes llegó a la comuna para inaugurar un mamógrafo y anunciar que Calbuco era reconocido como centro de mediana complejidad.
“¿De qué sirve una distinción cuando no tenemos ni siquiera un pediatra? La gente muere esperando atención.
Basta de promesas incumplidas”, sentenció Silva.
La familia de la menor ha exigido explicaciones, justicia y soluciones concretas.
“No descansaremos hasta que Calbuco tenga un pediatra.
Mi hija no debió morir.
Queremos que esto no le vuelva a pasar a ningún niño”, declaró con firmeza, Nancy Soto, abuela de la niña fallecida.
El municipio se comprometió a acompañar a la familia en todas las acciones legales que se emprendan, exigiendo al Hospital de Calbuco una auditoría externa que esclarezca lo ocurrido.