Más de 20 mil salmones escaparon desde una jaula de la empresa Marine Farm en San Antonio de Calbuco, tras una fisura de 15 metros atribuida a un presunto acto delictual. El Ministerio Público investiga un posible delito y riesgo sanitario, ya que los peces habían sido tratados recientemente con antibióticos y antiparasitarios.
El alcalde Marcos Silva advirtió que los salmones fugados están siendo vendidos ilegalmente en redes sociales y playas locales, lo que podría generar contaminación y peligro para la salud pública. Criticó además la falta de respuesta de Sernapesca y la autoridad sanitaria.
La Armada desplegó un operativo en la zona y, junto a pescadores, se ha logrado recapturar unos dos mil ejemplares.