El desborde de ambos cauces interrumpió la conectividad en la Ruta U-220 tras el paso del reciente sistema frontal. La comunidad afectada debe recurrir a embarcaciones para desplazarse.
Unas 80 familias de la comuna de San Pablo, en la provincia de Osorno, se encuentran incomunicadas a raíz del desborde de los ríos Bueno y Rahue, provocado por las intensas lluvias que afectaron recientemente a la Región de Los Lagos.
La emergencia mantiene sin acceso terrestre a las localidades de Cofalmo, Los Juncos y Currimahuida. Esta interrupción del tránsito ocurre en la Ruta U-220, un punto crítico que históricamente sufre anegamientos durante la época invernal debido al diseño del camino.
El alcalde de San Pablo, Marco Carrillo, explicó que la única opción en este momento es aguardar a que el cauce recupere su nivel normal, un proceso que podría tardar entre cuatro y cinco días según la evolución del clima. Ante la recurrencia de este problema año tras año, el edil reiteró su llamado a las autoridades de Vialidad para concretar una solución vial definitiva.
A pesar de la gravedad del aislamiento, hasta el momento no se registran viviendas dañadas ni ha sido necesario evacuar residentes. Sin embargo, los equipos locales se mantienen en alerta frente a los nuevos pronósticos de lluvia para las próximas jornadas.
La complejidad de la situación quedó en evidencia la mañana del miércoles, cuando un grupo de vecinos debió trasladarse en bote por el sector anegado para concretar un funeral en el cementerio de Quilacahuin.