El Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Puerto Montt dictó sentencia condenatoria en contra de un sujeto acusado por la Fiscalía tras ser hallado culpable de cometer abusos sexuales y violaciones reiteradas en perjuicio de su propia hija, hechos perpetrados cuando la víctima tenía entre 6 y 13 años de edad.
El tribunal acogió la solicitud del Ministerio Público y decretó una pena de 18 años de presidio mayor en su grado máximo. Dada la extensión de la condena, la ley impide el beneficio de penas sustitutivas, por lo que el imputado deberá cumplir la sanción de manera efectiva en un centro penitenciario con privación de libertad.
Durante el desarrollo del juicio oral, la Fiscalía presentó un sólido conjunto de antecedentes y medios de prueba para acreditar los hechos. Las agresiones se cometían aprovechando el contexto de vulnerabilidad en que se encontraba la menor, dado que el acusado vivía a solas con ella tras el fallecimiento de la madre durante la primera infancia de la niña.
Las indagatorias contaron con la participación de la Brigada de Delitos Sexuales (Brisex) de Puerto Montt y de Punta Arenas. Asimismo, el tribunal ponderó peritajes sexológicos y psicológicos elaborados por el Servicio Médico Legal, además de fichas clínicas, testimonios y pruebas documentales que permitieron alcanzar la convicción condenatoria.
Junto a la pena privativa de libertad, la justicia impuso penas accesorias al condenado, entre las que se incluyen la pérdida de la patria potestad y la inclusión obligatoria de su identidad en el Registro Nacional de Condenados por Delitos de Connotación Sexual.