La iniciativa contempla una estructura de madera nativa con tres niveles, participación de niños en la elaboración de mosaicos y acompañamiento arqueológico para resguardar el patrimonio de la isla.
Un encuentro ciudadano realizado en el sector Puntilla marcó un nuevo paso para la construcción del muelle mirador de Isla Tenglo, en Puerto Montt. Representantes de organizaciones vecinales, la comunidad indígena, empresas, la Universidad Austral, el Consejo de Monumentos Nacionales y el municipio revisaron los últimos detalles y acordaron el inicio de las obras.
El proyecto será ejecutado por el escultor Marcelo Orellana, conocido como “Chumono”, creador del reconocido Muelle de las Almas de Cucao, en Chiloé. Su diseño fue escogido mediante participación ciudadana y contempla una plataforma de madera nativa con tres niveles y formas de trébol de cuatro hojas y corazón, orientada hacia la ciudad, la cordillera y el Seno del Reloncaví.
Según explicó Ernes Hillmer, encargado de proyectos de la Secretaría Comunal de Planificación del municipio, durante octubre comenzarán el traslado de materiales y las primeras obras. La iniciativa también incorporará a niños de la comunidad en la creación de mosaicos que darán identidad local al espacio.
Los trabajos contarán con el acompañamiento de equipos de Arqueología de la Universidad Austral y del Consejo de Monumentos Nacionales. Se realizarán excavaciones en el sector de la cruz y prospecciones en el borde costero. Los eventuales hallazgos serán analizados y catalogados por la casa de estudios, para posteriormente quedar en el Museo MuPA de Puerto Montt.
Patricia Cárdenas, presidenta de la Junta de Vecinos N.º 52 de Puntilla Tenglo, destacó las oportunidades que el mirador abrirá para la comunidad y el turismo. “Una vez que esté el mirador instalado lo vamos a mirar de otra manera. Porque esto es la entrada a una Puntilla que va a seguir avanzando”, expresó.
El mirador se emplazará en la cima de la isla, en un terreno que cuenta con autorización del Arzobispado de Puerto Montt, mientras continúa el proceso para obtener su comodato. Para Orellana, la iniciativa representa su primera obra importante fuera de Chiloé y una oportunidad de desarrollar un nuevo atractivo junto a la comunidad.