A dos semanas del hallazgo, el informe del SML confirmó la causa del fallecimiento de la escolar de 15 años. El caso reabre el debate sobre las brechas en la red estatal de protección y el seguimiento de salud mental en menores vulnerables.
Carelmapu.– La Fiscalía Local de Maullín entregó nuevos detalles sobre el avance de la investigación en torno a la muerte de una adolescente de 15 años, cuyo cuerpo fue hallado el pasado lunes 3 de agosto en la calle Eleuterio Ramírez, en la localidad de Carelmapu.
Tras las pericias tanatológicas desarrolladas por el Servicio Médico Legal (SML), el fiscal jefe de Maullín y Los Muermos, Patricio Llancamán, confirmó que el deceso se produjo por asfixia por ahorcamiento. Pese a este hallazgo, el Ministerio Público mantiene abiertas las diligencias para esclarecer por completo el contexto del hecho y determinar o descartar categóricamente la eventual participación de terceros.
Las pericias en el sitio del suceso y el análisis criminalístico continúan a cargo de la Brigada de Homicidios (BH) y del Laboratorio de Criminalística (Lacrim) de la PDI de Puerto Montt. Asimismo, el persecutor ratificó que los familiares de la menor ya fueron informados del estado de la causa y derivados a la Unidad de Atención a Víctimas y Testigos de la Fiscalía Regional de Los Lagos.
Paralelamente a la arista penal, el trágico hecho ha puesto bajo la lupa la efectividad de las instituciones de protección a la infancia. De acuerdo con datos del Servicio de Protección a los Niños, Niñas y Adolescentes de Los Lagos, la joven había formado parte de la red estatal hasta concretar su egreso bajo la figura de «reunificación familiar».
Sin embargo, fuentes del caso revelaron que la joven descontinuó sus terapias de salud mental en mayo de este año. Pese a existir una orden del Tribunal de Familia para un seguimiento estricto desde el Cesfam de Carelmapu, no existirían registros de derivación ni traspaso de su historial a la Oficina Local de la Niñez (OLN) tras el abandono del tratamiento.
Para el abogado experto en infancia, Andrés Martínez, la situación evidencia fallas de coordinación sistémicas:
«El sistema tiene las herramientas para evitar hechos que resultan en la muerte de una adolescente (…) Se observa que los seguimientos en general no son como dispone el Tribunal de Familia, se quedan enredados en las oficinas, poniendo en riesgo la vida de menores en situación de vulnerabilidad», sostuvo Martínez.
Desde el nivel central en Santiago, la Defensoría de la Niñez confirmó que se encuentra recabando y analizando los antecedentes del caso.
Aunque el organismo esperará el cierre de las diligencias instruidas por la Fiscalía de Maullín, adelantó que de confirmarse la intervención de terceros en el deceso, interpondrán de manera formal una querella criminal.